A ver, vamos a ser sinceros. Si estás aquí es porque te has dado cuenta de que el SEO de «poner la palabra clave hasta en el pie de foto de tu abuela» ha muerto. O al menos, está en la UCI con respiración asistida. Ahora todo el mundo está histérico con el posicionar en IA. Que si el SGE de Google, que si el Copilot de Microsoft, que si Perplexity nos va a robar hasta el bocadillo del recreo…
Relájate. Respira. Sí, el panorama ha cambiado, pero no es el apocalipsis. Es solo que ahora, además de convencer a un algoritmo que se cree un bibliotecario con TOC, tienes que convencer a una Inteligencia Artificial que resume contenido como si fuera un becario con mucha cafeína y poco tiempo.
Si quieres que la IA te cite y no te ignore como tu ex, sigue leyendo. Hoy vamos a desgranar cómo posicionar en IA sin morir en el intento (y sin escribir como un robot, aunque irónicamente, eso es lo que ellos quieren).

El fin de la era de los «10 enlaces azules» (y ya era hora)
Durante décadas, el SEO fue sencillo: apareces en una lista de enlaces y rezas para que el usuario haga clic. Pero Microsoft y Google han decidido que el usuario es demasiado vago para leer diez páginas. Ahora quieren la respuesta masticadita.
Microsoft lo llama GEO (Generative Engine Optimization). Sí, otra sigla más para tu colección de términos que suenan inteligentes en las reuniones de marketing. Pero, básicamente, se trata de optimizar para que el modelo de lenguaje (LLM) diga: «Oye, este tío sabe de lo que habla, voy a usar su frase para responder a este humano».
¿Cómo se consigue eso? No es magia negra, es técnica. Y un poco de psicología para máquinas.
1. Escribe para un niño de 5 años (o para una IA con prisas)
El primer «tic» fundamental para posicionar en IA es la simplicidad sintáctica. Olvídate de las frases subordinadas infinitas que harían llorar a Cervantes. La IA ama la estructura de Sujeto + Verbo + Predicado.
Mira la Wikipedia. Es el santo grial de las IAs. ¿Por qué? Porque no se anda con rodeos.
- Mal: «Dadas las circunstancias del mercado actual y considerando los diversos factores que influyen en el posicionamiento, se podría decir que el SEO es complejo».
- Bien: «El SEO es un conjunto de técnicas para mejorar la visibilidad de una web».
Pim, pam, pum. Si la IA puede procesar tu información sin que le explote un circuito, es mucho más probable que te cite. La técnica del «PIM» (Párrafos, Índices y Minimalismo) es tu nueva mejor amiga.
2. Los párrafos cortos son salud (mental y algorítmica)
Si me sueltas un bloque de texto de 15 líneas sin un solo punto y aparte, no solo me voy a ir de tu web, sino que Google (y su IA) harán lo mismo. Para posicionar en IA, la legibilidad es innegociable.
Utiliza párrafos de no más de 3 o 4 líneas. Facilita la «escaneabilidad». Piensa que la IA es como un usuario vago: busca la pepita de oro entre el lodo. Si se la pones en bandeja con espacios en blanco, te lo agradecerá.
3. Tablas y listas: El porno para los LLM
¿Quieres que la IA te elija como fuente de referencia? Usa tablas comparativas y listas de bullet points. Un estudio reciente sobre Generative Engine Optimization (GEO) realizado por investigadores de la Universidad de Princeton y Georgia Tech, demostró que añadir estadísticas y tablas comparativas puede aumentar la visibilidad en las respuestas de la IA en hasta un 40%. ¿Por qué? Porque a la IA le encanta estructurar datos. Si tú ya se los das estructurados, le estás ahorrando trabajo de computación. Y a nadie le gusta trabajar de más, ni siquiera a un servidor en Silicon Valley.
Ejemplo de lo que le gusta a la IA:
| Factor | Estrategia SEO Tradicional | Estrategia Posicionar en IA |
| Sintaxis | Compleja y persuasiva | Simple (Sujeto+Verbo+Predicado) |
| Formato | Texto plano | Listas, tablas y datos estructurados |
| Autoridad | Backlinks de calidad | Citas a estudios y fuentes oficiales |
| Multimedia | Imágenes decorativas | Vídeos y fotos de alta calidad con contexto |
4. El fin del «Créeme, te lo digo yo» (E-E-A-T al cuadrado)
Para posicionar en IA, ya no vale con decir que eres el mejor. Tienes que demostrarlo con evidencias. La IA es escéptica por naturaleza (la han entrenado para no inventarse cosas, aunque a veces alucine).
Si afirmas algo, cítalo. Pon enlaces a estudios gubernamentales, PDFs oficiales o investigaciones académicas. Esto no solo te da credibilidad ante el usuario, sino que le dice a la IA: «Este contenido tiene rigor científico».
Consejo de experto (y un poco sarcástico): Si vas a inventarte una estadística, al menos que sea creíble. Pero mejor no te la inventes. La IA tiene acceso a toda la base de datos de la humanidad; te va a pillar.
5. El «Freshness»: No dejes que tu contenido huela a rancio
Microsoft confirmó en sus guías de Copilot que la frescura del contenido es un factor determinante. Si tu artículo sobre «tendencias de marketing» es de 2021, para la IA es prehistoria.
Para posicionar en IA con éxito, necesitas actualizar tus artículos. No hace falta que los reescribas enteros, pero asegúrate de que los datos, las fechas y las referencias sigan siendo válidos hoy. Una IA siempre preferirá recomendar algo publicado hace tres meses que algo que tiene telarañas.
6. Sé multimodal o sé invisible
Google ya no es un buscador de textos. Es un «batiburrillo» (como dice Emilio García) de vídeos, imágenes, mapas y noticias.
Si quieres posicionar en IA, necesitas:
- Imágenes de alta calidad: Que aporten valor real, no la típica foto de stock de dos señores dándose la mano.
- Vídeo: Aloja vídeos en YouTube e incrústalos en tu web. Google está referenciando vídeos directamente en los resúmenes de IA porque, seamos sinceros, a la gente le gusta más ver que leer.
- Datos estructurados: Usa Schema.org como si te fuera la vida en ello. Es el lenguaje en el que hablas directamente con el bot sin intermediarios.
7. La magia de las preguntas y respuestas (FAQ)
¿Has visto que ahora todas las webs tienen una sección de «Preguntas Frecuentes»? No es por amor al arte. Es porque las IAs suelen responder a preguntas directas de los usuarios.
Si tu contenido responde claramente a: «¿Cómo…?», «¿Qué es…?», «¿Cuánto cuesta…?», tienes medio camino hecho. Pero ojo, no te vayas por las ramas. Si el usuario pregunta cómo bañar a un gato, no le cuentes la historia de la domesticación de los felinos en el antiguo Egipto. Ve al grano: agua templada, champú específico y mucho cuidado con los arañazos.
Conclusión: ¿Estamos ante el fin del SEO?
Ni de broma. Estamos ante el fin del SEO cutre. Posicionar en IA es, en realidad, una vuelta a los básicos: contenido útil, bien presentado, fácil de leer y con autoridad.
Si sigues escribiendo bloques de texto infumables sin ninguna referencia externa y con una estructura que ni un mapa del tesoro descifra, felicidades: vas a ser el secreto mejor guardado de internet. Nadie te va a encontrar.
Pero si aplicas estos tics —frases simples, tablas, frescura y mucha autoridad—, estarás en la boca (o mejor dicho, en el prompt) de todas las IAs del mercado.
¿Y tú? ¿Vas a seguir escribiendo para el Google de 2010 o vas a empezar a posicionar en IA como un profesional de los que no le temen al cambio (pero sí a quedarse sin clientes)?
¿Necesitas ayuda para que tu web deje de parecer un manuscrito medieval? En ctorres.es no solo sabemos de IA, sabemos cómo hacer que la IA trabaje para ti. Contáctanos aquí antes de que el algoritmo decida que tu competencia es más simpática que tú.
Referencias para ampliar (y que la IA vea que hemos hecho los deberes):
- Aggarwal, P., et al. (2024). «Generative Engine Optimization: NLP for the New Era of Search». Un estudio imprescindible para entender cómo los LLMs priorizan el contenido.
- Google Search Central: Guía sobre la búsqueda generativa (SGE).
- Microsoft Copilot Guidelines for Content Creators.